Si bien el camino recorrido hasta hoy no precisa de grandes relatos para ser descripto, fueron varios los pasos necesarios para dejar firmemente asentados los cimientos de la Fundación. Pero sobre todas las cosas, motiva estas líneas el deseo de que sean en un futuro apenas una sencilla introducción a una larga y fructífera historia.
De alguna manera, podríamos afirmar que esta Fundación se gestó en la Asamblea General Ordinaria y Extraordinaria del Club Universitario de Buenos Aires, celebrada el 29 de septiembre de 2005. En aquella oportunidad se aprobó su constitución y se autorizó a su Comisión Directiva a establecer los Estatutos fundacionales.
Así, podríamos citar el nacimiento el 23 de febrero de 2006, cuando la Comisión Directiva del CUBA, en sesión especial, aprobó el actual Estatuto de la Fundación y designó a las futuras autoridades. En esa misma sesión, y a modo de prólogo del Estatuto, la Comisión Directiva definió y expresó el ideario y los objetivos de la Fundación, términos que nos marcan un camino a recorrer y que nos parece oportuno reproducir: "Los integrantes de la Comisión Directiva pretendemos que nuestros socios aprecien que esta Fundación será otro camino para canalizar la misión formadora definida por los fundadores del Club, quienes al celebrar su primera asamblea manifestaron que se fundaba, entre otras cosas, para dar a los universitarios al propio tiempo que la conciencia de la solidaridad, piedra de toque del triunfo en la vida, la noción amplia y clara de la misión social que su carácter de universitarios les impone. Por lo expuesto pensamos que la Fundación de CUBA es una obra del Club Universitario de Buenos Aires, que opta por la solidaridad como camino a recorrer, como instrumento para la participación en actividades benéficas para la sociedad, donde los universitarios del Club y sus familiares y amigos podrán canalizar sus inquietudes apoyando el objeto de la Fundación. Deseamos asimismo que quienes dirijan en el futuro a la Fundación conozcan que el Club Universitario de Buenos Aires, sin perjuicio de las sabias disposiciones que ellos vayan estableciendo en el futuro, propone que a través de la Fundación y en cumplimiento de sus objetivos: I) promueva la participación efectiva de socios, asociados, familiares, empleados y en fin, de todas las personas físicas y jurídicas relacionadas de alguna manera con el Club; II) involucre especialmente a los jóvenes buscando complementar su formación en una nueva actitud participativa, solidaria, en la búsqueda y defensa de valores trascendentes; III) impulse el diálogo con otras personas e instituciones que trabajan en la promoción del hombre; IV) valore y estimule el trabajo voluntario, y todo ello en un clima de máxima transparencia y con la calidad y calidez que ha sido tradición en el “Club Universitario de Buenos Aires".
El 4 de mayo de 2006, José M. Fernández Miranda y Christian E. Nissen -Presidente y Secretario respectivamente del CUBA- bautizaron simbólicamente a la recién nacida, al firmar el Acta de Constitución y el Estatuto de la Fundación, con la intervención del escribano Jorge E. Esponda. Suscribieron también el acta, los miembros del Consejo de Administración designados en prueba de aceptación de los cargos, siendo su primer presidente el Dr. Ezequiel A.D. Holmberg.
Muy pronto, la criatura comenzó a caminar, ya que apenas conocida la constitución del Consejo de Administración, se dio comienzo a las reuniones regulares del Consejo los días miércoles a las 19:00 horas.
No hubo pausas de allí en adelante, pues desde las primeras reuniones se adoptaron algunas definiciones que han presidido el accionar de la Fundación, tales como:
- Establecer como áreas prioritarias a la educación y la capacitación.
- Concentrar el accionar en las poblaciones vecinas a las sedes de Villa de Mayo y Fátima.
- Inicialmente, complementar o ampliar, no duplicar, las actividades que desarrollan otras entidades de bien público, sin perjuicio de que en el futuro la Fundación desarrolle programas propios.
- No comprometer a la Fundación en programas o acciones que puedan exceder sus posibilidades económicas.
Con el campo de acción bien delimitado, se realizaron reconocimientos en terreno de las realidades que viven las poblaciones mencionadas, a la vez que se establecieron los contactos necesarios con otras entidades actuantes en esas áreas. Además, se ha procurado lograr mayor eficacia y eficiencia de las acciones emprendidas, a través de la participación honoraria o rentada del personal técnico y profesional calificado.
Con el objetivo de canalizar de manera idónea y transparente los esfuerzos de la fundación, se estableció contacto con entidades reconocidas por su trabajo social, tales como Manos Abiertas, Ayuda Fraterna, Manos Amigas, Cimientos, Actuar Hoy y Acción, que se presentaron y describieron las actividades que desarrollan.
Luego, para llevar a cabo el reconocimiento de la situación en el propio terreno, los miembros del Consejo formaron dos grupos de trabajo: uno compuesto por Miguel Guevara, Pablo Fragueiro, José Luis Vidiri y Ezequiel Holmberg para actuar en Fátima; otro para hacerlo en Villa de Mayo, con Ricardo Mase, Juan Carlos Peña y la colaboración de Jorge Angió y Eduardo Ramos Mejía.
Ambos grupos visitaron escuelas públicas y privadas de distintos niveles; guarderías infantiles y talleres de oficios de distinta naturaleza, como costura, trabajos en madera o cultivo de legumbres y hortalizas. Este trabajo, sumado a la firma de los correspondientes convenios, permitió finalmente acordar las ayudas que se informan en esta página.
Son apenas los primeros pasos, pero estamos seguros de que el paso del tiempo y el compromiso de todos los socios de CUBA, harán que esta historia se mantenga en crecimiento, del mismo modo que aquellas comunidades a las que se dirigen los esfuerzos de la Fundación.
|